La civilización egipcia nació en el noreste de Africa hace alrededor de 5.000 años. Esta civilización se asentó a lo largo del río Nilo – una zona sumamente rica y fértil – en donde desarrolló una de las culturas más extraordinarias del mundo antiguo.
Los los antiguos egipcios son los responsables de haber construido increíbles y monumentales pirámides, de haber creado un método de escritura inigualable, de haber desarrollado costumbres como la momificación de los cuerpos de sus faraones y también de haber cultivado notablemente ciencias como la astronomía, la geometría y la matemática.
Características de la pintura
La pintura del Antiguo Egipto fue eminentemente simbólica y sujeta a estrictos cánones estilísticos que a continuación enumero.
-Canon de perfil: en pinturas y bajorrelieves, las figuras se representaban con el rostro, brazos y piernas de perfil, mientras que el tronco y el ojo estaban dispuestos de frente.

-Jerarquía: la representación estaba reservada a las figuras de dioses y faraones en las primeras épocas. Las figuras más importantes eran más grandes que las de los demás personajes, y mostraban actitudes hieráticas, ausencia de expresividad, como signo de respeto.
-El tamaño: tenía relación directa con la importancia social, así vemos que el faraón es el personaje más alto en las escenas grupales, donde sus esposas, hijos, amigos o enemigos son más pequeños; el faraón cuando es representado en presencia de los dioses, generalmente es del mismo tamaño.
-Ausencia de perspectiva: no había profundidad sino yuxtaposición de figuras. El menor tamaño de algunas no significaba que estuvieran más alejadas, sino que eran menos importantes, simbolizando así su inferioridad.
-Colores planos: utilizando el color con tonalidades uniformes, pues no se hacían graduaciones de color ni medios tonos o sombreados.

Otra convención de la pintura del antiguo Egipto fue el tipo de color de la piel, la los hombres se representa oscura, ocre, mientras que en las mujeres era más clara, ocre claro; Osiris se representaba con el color de piel verde; el oro o su color simbolizaban al Sol, etc.
La técnica pictórica de los egipcios fue un precedente de la pintura al fresco o témpera, ya que aglutinaban pigmentos naturales, extraídos de tierras de diferentes colores, que mezclaban con clara de huevo y disolvían con agua para poder aplicarlo sobre los muros, revestidos con una capa de tendido "seco" de yeso.

Habría que añadir añadir la importancia que aquí tiene el dibujo, una nítida línea negra que delimita las siluetas, la utilización de colores intensos y contrastados para rellenarlas.
Y finalmente, como característica exclusivas de la pintura, un mayor sentido del movimiento y dinamismo en las figuras y composiciones además de un cierto naturalismo y elegancia en su tratamiento opuesto si se compara con la escultura característicamente estática y rígida.
Paleta de Narmer
Esta paleta es de máximo interés tanto artístico como histórico. Su diseño recurre a un importante y característico rasgo del arte egipcio: La simetría. Pero en el arte egipcio esta simetría no suele ser perfecta ni especular sin no más contrastada y evita los rasgos idénticos y esta obra es un buen ejemplo de ello.
Las escenas que se cuentan en la paleta son resumidamente la unión de las dos tierras (alto y bajo Egipto) por el rey Narmer de la dinastía 0.

La parte frontal nos muestra a un rey triunfante (con la corona baja) que pasa revista a unos prisioneros decapitados. Un dignatario sostiene las sandalias del monarca, mientras que otro dirige a una pequeña tropa que sostiene cuatro estandartes representando al dios Horus. Narmer expresa su autoridad al sostener la maza en modo amenazante, su fuerza es representada por el toro que arroja al enemigo tras embestirle para terminar venciendole como se ve en las figuras centrales de los dos leones de cuello alto y entrelazados.En el reverso de la paleta se ve ya a un rey victorioso (bajo la mirada del Dios Horus posado sobre unas plantas de papiro) con la corona del alto Egipto y sometiendo al enemigo tirándole del pelo.
La triada de Mikerinos
Es una obra realizada en lato relieve escultórico. En ella está representado el faraón Mikerinos entre al diosa Hathor y la divinidad protectora del nomo de Cinopolis. No se sabe quién fue el autor. La fecha de creación está entre el 2530-2500 a.C. IV Dinastía del Imperio Antiguo. Se encuentra en el museo del Cairo, en Egipto. Procede del templo funerario del faraón Mikerinos, situado junto a su pirámide en Giza.
La triada que comentamos forma parte de un amplio conjunto de obras semejantes en las que el mismo faraón aparece acompañado siempre de dos divinidades, que varían en los distintos ejemplares, aunque la representación de la diosa Hathor junto al faraón en prácticamente constante.
Por otro lado este conjunto escultórico puede considerarse verdaderamente como un grupo, en el sentido de que existe unidad compositiva y evidente relación entre las tres figuras que lo forman. Con ello, la escultura egipcia supera el nivel más primitivo de la mera yuxtaposición de estatuas originariamente elaboradas por separado , para dar unicidad, en caso de ser necesario, a sus producciones escultóricas.
Pirámide de Sakkara
La pirámide escalonada de Sakkara fue la primera de las construcciones piramidales del antiguo Egipto. Fue construida por Imothep, que, posteriormente, sería convertido a dios por su espectacular trabajo en la construcción. De hecho, esta pirámide y sus cálculos matemáticos fueron utilizados para la construcción de las posteriores pirámides perfectas.
Es considerada la gran estructura en piedra más antigua de Egipto y del mundo. Formaba parte de un complejo para celebraciones, rodeado por un muro pétreo que albergaba un templo y edificios de carácter simbólico, la mayoría macizos, no accesibles, con un amplio patio para conmemorar el Heb Sedvy un intrincado sistema de galerías subterráneas y almacenes.
Está hecha en piedra y consiste en seis enormes mastabas, una encima de otra, en lo que fueron cinco revisiones y desarrollos del plan original. La pirámide se encuadra en un recinto que constituye un complejo funerario; alcanzó sesenta metros de altura, y 140 m de largo por 118 m de ancho en la base, quedando revestida de piedra caliza blanca pulida.
La pirámide escalonada se sitúa en el centro de un recinto rectangular. La muralla es de piedra caliza; medía originalmente unos diez metros de altura y tenía catorce falsas puertas y un sólo acceso, dispuesto en uno de los entrantes que imitan una falsa puerta. Las construcciones tienen fachadas exteriores cuidadas, sin embargo, los interiores son macizos.